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DE OBISPOS, REYES, SANTOS Y SEÑAS EN LA HISTORIA DE LA CAPILLA MUSICAL DE VENEZUELA (1532-1804)

Autor: David Coifman Michailos Ref.: 614C019

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La historia de la capilla musical en la provincia de Venezuela durante su período hispánico (1498-1810) abarca principalmente el tiempo en que la Iglesia Catedral se mantuvo como la principal rectora del obispado, desde su establecimiento en el Cabo de la Vela (zona noroccidental de Tierra Firme), en 1532; su desplazamiento al valle centro costero Santiago de León de Caracas, en 1636; hasta su conversión en Iglesia Metropolitana, y la diócesis en arzobispado, por real cédula del 16 de julio de 1804.

Libre en cierta manera del enorme interés que la Península mostraba sobre las sociedades hispanoamericanas regidas por instituciones virreinales con mayor ingreso y poder económicos, y por lo tanto también con mayor afluencia de música y músicos provenientes de la Península, la sociedad caraqueña comenzó a perfilar desde muy temprano el interés de que meritorios hijos criollos se volcaran a ocupar las carreras eclesiásticas y en particular las que dan cuenta de la formación y desarrollo de su Tribuna catedralicia.

Con la fundación de la Compañía Guipuzcoana de Caracas (1728), y su inminente rechazo por parte de los criollos, desde 1749, que despertó el sentido de la pertenencia y el arraigo a la tierra, quienes ocupaban los cargos eclesiásticos y gubernamentales de libre elección no dudaron en reconocer la existencia de redes familiares con las cuales poder rivalizar contra las autoridades españolas de turno, como es el caso puntual estudiado entre el fundador del Oratorio San Felipe Neri de Caracas, el músico Pedro Palacios y Sojo (1739-1799), tío abuelo de Simón Bolívar, y el emblemático obispo español don Mariano Martí.

Paralela a la formación de las conciencias autonómicas, se fomentó la generacional, como la establecida por los maestros de capilla Ambrosio Carreño (entre 1750 y 1778), su hermano Alejandro (entre 1789 y 1791), y el hijo de éste José Cayetano Carreño (entre 1796 y 1836); como también la que se recoge en la música eclesiástica compuesta en Caracas por los pardos José Antonio Caro «de Boesi» (1758-1814?), Juan Manuel Olivares (1760-1797) y José Francisco Velásquez «el viejo» (1755-1805), estudiadas con detalles en el presente libro.

Con esta obra, ganadora del Premio de Musicología 2008, David Coifman recorre la formación y desarrollo de la capilla musical de Venezuela como metáfora de las crisis políticas, económicas, sociales, eclesiásticas y culturales de la diócesis de Caracas hasta que el rey Carlos IV, en el intento de minimizarlas, seleccionó entre los miembros de la nobleza criolla caraqueña al primer arzobispo venezolano. No percibía en realidad que legitimaba la razón de todas las crisis, como las musicales, que formaron la identidad nacional en Venezuela.

2010 / 716 páginas